La fundación de la Villa Rica de la Vera Cruz #Opinión #HistoriaViva @Cuauhtemoc_1521

En la actualidad, la playa de la Villa Rica es fácil de encontrar, pues se encuentra al oriente de la zona arqueológica de Quiahuiztlán y al norte de la antigua capital totonaca de Cempoala.

Este 22 de abril se cumplieron los 500 años de la fundación del primer Ayuntamiento español de la Nueva España (no de América continental) y dentro del territorio que actualmente conforma México.

El responsable de dicho acto fue Hernán Cortés y sus 550 aventureros que zarparon de Cuba el 18 de febrero de 1519. Después de dejar atrás Santa María de la Victoria en el actual estado de Tabasco, la flota de 11 navíos llegó por la tarde del 21 de abril a la bahía donde actualmente se levanta el Puerto de Veracruz, después de 5 días de navegación.

El extremeño sabía que un año antes, en 1518, Juan Grijalva desembarcó en la Isla de Sacrificios y en los arenales de Chalchihuecan donde fue recibido por esplendorosos regalos llevados por los embajadores o calpixque del Huey Tlahtoani de Mexihco-Tenochtitlan: Motecuhzoma II.

Los rescates, forma en que se referían los españoles a los intercambios comerciales para obtener piezas de oro de los nativos, que realizó Grijalva en dicha bahía superaron en valor y en cantidad a los que habían realizado previamente en la Península de Yucatán y otros puntos donde desembarcaron. Cortés, buscando imitar el excelente resultado de los rescates llevados a cabo de Grijalva decidió desembarcar en el mismo lugar.  Sin embargo, tenía otro motivo: fundar un ayuntamiento.

Cortés recibe a los embajadores de Moctezuma en San Juan de Ulúa. Anónimo, siglo XVII. Wikiméxico

Recordemos que el extremeño abandonó la isla de Cuba en abierta rebeldía en contra del “Teniente de Gobernandor” Diego Velázquez de Cuellar, quien había cancelado la expedición días antes de que zarpara. Por esta razón, Cortés no tenía la opción de regresar a Cuba si las cosas empeoraban durante su viaje ya que corría el peligro de ser juzgado y ejecutado por las autoridades de la isla respaldadas por los frailes Jerónimos que gobernaban La Española en representación de los Reyes españoles.

Este fue un elemento clave para que Hernán Cortés nunca desistiera en su tarea de la conquista de México, ya que por más derrotas y bajas que sufriera su ejército, no tenía otra opción que la victoria. Contrario a lo que se cree, es poco probable que el 22 de abril Cortés fundara la Villa Rica de la Vera Cruz, a pesar de que la efeméride del gobierno mexicano la marque en dicha fecha. Seguramente pasaron algunos días más para su fundación.

¿Por qué razón? Los primeros días que pasaron en el arenal los ánimos de los expedicionarios estaban por los cielos, ya que Motecuhzoma había mandado a cientos de cargadores y mujeres para abastecerlos de alimentos y para prepararles la comida mientras que los embajadores mexicas entregaban una gran cantidad de obsequios, la mayoría hechos de oro, jade, piedra verde, plumas exóticas y plata a Cortés con el fin de saciar su codicia y ahuyentarlo de las tierras totonacas mencionando como pretexto lo largo, riesgoso y peligroso que era el camino que conducía a Tenochtitlán, capital mexica.

Este despliegue de objetos finamente elaborados y de gran riqueza también tenían el objetivo de disuadir al capitán extremeño y a su expedición de seguir adelante con su aventura, ya que era una demostración del poder de la Triple Alianza, en ocasiones mal llamado “Imperio Mexica”.

Cortés comunicó a los embajadores mexicas su postura de ir a visitar al gran señor de los culhuas, por lo que los dignatarios prometieron llevar el mensaje al Huey Tlahtoani de Tenochtitlán y regresar con la respuesta del gobernante en algunos días. Después de un par de jornadas, los calpixque regresaron con la respuesta de su señor Motecuhzoma, quien se negaba a recibir a los recién llegados, no habría visita, recepción, por lo que tenían que abandonar la costa y regresar por donde habían venido. Para empeorar la situación de Cortés y sus hombres, ese mismo día se retiraron todos los cargadores y mujeres que alimentaban a la expedición por órdenes de los calpixque. De inmediato el desabasto de alimentos se hizo presente.

Los españoles dirigen a los indígenas para construir la villa rica de la Veracruz, atribuido a Miguel González, Siglo XVII, enconchado. Wikiméxico.

Frente a esta delicada situación, el grupo velazquista encabezado por Francisco Montejo, Juan Velázquez de León y otros hombres de importancia, empezaron a argumentar en contra de los planes de Cortés. Para ellos, era imposible enfrentar a un “Imperio” tan gigantesco y poderoso con tan pocos hombres y recursos.

Eran de la idea de regresar a Cuba, informar al Teniente Gobernador Diego Velázquez y solicitar refuerzos. Frente a la polarización que se daba entre sus hombres, Cortés decidió mandar a una figura velazquista prominente del ejército en una importante misión: reembarcar con algunos hombres y buscar un mejor puerto para que las embarcaciones no peligraran al encontrarse en una bahía tan desprotegida frente a los vientos y los nortes.

El elegido fue Francisco Montejo, quien sería un importante personaje en la historia de Yucatán, quien sería acompañado del piloto Antón de Alaminos y su tripulación. De inmediato dejaron Chalchihuecan para explorar el litoral en busca de un fondeadero que brindara protección. Otra medida que implementó Cortés para anular a los velazquistas descontentos fue comprar su silencio y apoyo obsequiándoles piezas de oro, mujeres indígenas y otros privilegios.  A los más reacios, los mandó a las bodegas de los navíos cargados de cadenas. Entre ellos estaban Juan Velázquez de León, Diego de Ordaz, Escobar el Paje y otros.

Con un ambiente más tranquilo, el extremeño procedió a realizar una argucia jurídica para desvincularse de la autoridad de Diego Velázquez: la fundación de un Ayuntamiento en las tierras que se encontraban.

En medio de la nada, sobre los arenales de Chalchihuecan, los españoles trazaron con cordeles su nueva ciudad, la Villa Rica de la Vera Cruz (si hacemos caso a la fecha oficial, fue el viernes santo, 22 de abril). Como era de esperarse, en dicho emplazamiento no se construirían palacios, casas, bodegas, iglesias de mamposteria, “de piedra y canto”, sino endebles chozas y parasoles de madera, troncos y hojas de palma.

Después, Cortés procedió a nombrar las autoridades, todos incondicionales suyos. Al estar constituido el Cabildo, el extremeño procedió a despojarse de sus cargos, para posteriormente irse a encerrar a una choza. Después de varias horas de deliberación las autoridades lo fueron a buscar para otorgarle su nombramiento con capitán general y justicia mayor. Ahora su “poder” no provenía de Diego Velázquez, sino de las autoridades de una ciudad fundada en América, a través de una elección libre y de acuerdo a las costumbres y usos de España.

Recordemos que la autoridad de los cabildos en las ciudades españoles era sustentada y avalada por la corona, y no por gobernadores locales. Esta argucia estuvo tan bien planeada por Cortés que cuando regresó Francisco de Montejo, uno de los principales velazquistas, a Chalchihuecan ya había sido fundada la Villa Rica. La facción velazquista fue tomada por sorpresa y desarticulada. Ahora, la justicia mayor eran Hernán Cortés y para él no había otro camino que marchar tierra dentro, hacia la tierra de los culhuas.

Playa de la Villa Rica de la Vera Cruz en la actualidad. En este lugar Cortés reubicaría el primer ayuntamiento de la Nueva España. Foto: Enrique Ortiz

Alaminos y Montejo informaron a Cortés que habían encontrado un excelente fondeadero a unas cuantas jornadas de distancia  (8 leguas) hacia al norte, al pie de gigantescos farallones y muy cerca de una importante población totonaca: Quiahuiztlán.

Cortés decidió avanzar hasta la posición sugerida, él con más de la mitad de su ejército avanzando por la costa, al tiempo que sus embarcaciones los seguirían navegando y bordeando el litoral. Otra razón por la que el extremeño decidió avanzar hacia el norte de Chalchihuecan fue debido a la aparición de embajadores totonacas enviados por el “Rey Gordo” de Cempoala, Chicomacatl o Quauhtlaebana, quien tenía intenciones de formar una alianza con los recién llegados. Esto sucedió después de que los embajadores mexicas se retiraran, ya que los totonacas les tenían un terrible temor.

Por lo tanto la invitación para visitar la capital totonaca, Cempoala, se formalizó. De esta forma, la Villa Rica de la Vera Cruz se reubicaría en el sitio recomendado por Francisco Montejo, lugar que hasta estos años mantiene el nombre de Playa de la Villa Rica.

Este puerto sería de gran importancia durante la Conquista de México, ya que en sus playas desembarcarían 1,222 hombres y varias decenas de caballos provenientes de las ocho expediciones que apoyarían al núcleo original de combatientes que llegaron con Cortés. Sería el principal puerto de la Nueva España desde 1519 hasta 1525 y principal puerta de entrada y de salida de mercancías, viajeros, animales, riquezas entre las Indias Occidentales y Europa.

En la actualidad, la playa de la Villa Rica es fácil de encontrar, pues se encuentra al oriente de la zona arqueológica de Quiahuiztlán y al norte de la antigua capital totonaca de Cempoala. En las mismas playas donde Cortés ordenó barrenar sus navíos, ahora se reúnen cientos de turistas nacionales y extranjeros para con el fin de bañarse en las tibias aguas del golfo mexicano, así como para disfrutar de la extensa oferta gastronómica del estado de Veracruz.

Es importante mencionar que el conquistador extremeño nunca quemó sus naves, sino que sobornó a los capitanes y a sus respectivas tripulaciones para abrir grietas en los cascos de madera de sus navíos con el fin de que “hicieran agua” y quedaran inutilizadas.

No fueron quemadas, como afirmó el intelectual Francisco Cervantes de Salazar a mediados del siglo XVI, ya que Cortés tenía la intención de utilizar los despojos de los barcos en una fortaleza que construyó en la Villa Rica y más tarde para equipar los bergantines que navegarían por el lago de Texcoco con el fin de sitiar la capital mexica de Tenochtitlán en 1521.

Finalmente el 5 de diciembre de 1525 la Villa Rica de la Vera Cruz se reubicaría en la población conocida como La Antigua, localizada en una de las orillas del río Huitzilapan. Para 1599, la Villa Rica regresaría a su emplazamiento original, en las dunas de Chalchihuecan, donde ahora se levanta el imponente Puerto de Veracruz.

Enrique Ortiz García

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Enrique Ortiz

Último tlahtoani mexica. Proyecto de divulgación cultural por Enrique Ortiz García. Visitas guiadas, conferencias.
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